Termina una época del periodismo poblano

Con la muerte de Javier López Díaz, termina toda una época en la radio y el periodismo poblano, pues la conocida voz del conductor de «Buenos Días» despertaba a la mayoría de los habitantes de esta ciudad y la zona metropolitana, anunciando las principales noticias.

Javier López Díaz acumuló una trayectoria de 33 años al frente de su espacio radiofónico. En ese tiempo se granjeó la confianza de un auditorio sediento de otro tipo de periodismo, que habitaba una urbe cada vez más grande, cada vez más conflictiva.

El «licenciado» -como lo llamaban los radioescuchas -transmitió por primera vez el 1 de diciembre de 1989 y hasta el pasado 23 de noviembre encabezó la edición matutina de Cinco Radio de manera casi ininterrumpida de lunes a sábado.

La popularidad del noticiero que popularizó López Díaz radicó principalmente en el hecho de que dio voz al auditorio, a través de la llamada «red de Cinco Radio», que fue una manera de empoderar a la ciudadanía, para que dejaran de ser audiencia pasiva y se convirtieran en el medio mismo.

Su particular forma de contar las noticias y también la cuidada selección de esa agenda informativa, con notas que impactaban entre los que las escuchaban, ya sea desde la casa o en el transporte público, lo convirtieron paulatinamente en el rey de la radio poblana, causando incluso envidias entre la competencia.

La voz del hombre que dio noticias tan importantes como el triunfo de la oposición en Puebla, el estallido del escándalo Cacho-Marín, las tragedias como explosiones, sismos y derrumbes, además de cada proceso político-electoral, junto a la renovación del poder transfigurado en distintos partidos, se apagó este martes, dejando un vacío que será difícil de llenar.

Al morir López Díaz se termina también una forma de dar las noticias, y las nuevas generaciones de reporteros están obligados a renovar el espacio radiofónico, pues el estilo y la trayectoria del hombre que fue sepultado hoy son insustituibles.