Luz roja, luz verde

Los presidentes y presidentas municipales querrán jugar “Luz roja, luz verde”.

Pregunto.

En Puebla ha llegado y ha llamado en espectaculares la atención que invitan  a los poblanos atreverse a jugar el juego de moda.

Luz roja, Luz verde.

Sin duda alguna desde el pasado 15 de octubre todas las y los presidentes municipales trabajan al lado del gobierno del estado, incluso, el propio Gobernador, Luis Miguel Barbosa Huerta, los llamó aliados.

No hay de otra, emprender estrategías  de manera conjunta contra la delincuencia organizada, la inseguridad, el robo de combustible, aplicar mejor estrategias de salud, de prevención sanitaria, impedir la corrupción y aplicar de manera importante los recursos poco o mucho que se tengan, será de vital importancia para toda la entidad poblana.

Haciendo una analogía de la política poblana -permítanme que se valga- con la serie exitosa de Corea del Sur, escrita por Hwang Dong-hyuk que contempla nueve episodios, lanzada el 17 de septiembre, los presidentes y presidentas municipales están inmersos sin quererlo en una situación parecida a la serie coreana intitulada “El Juego del Calamar”.

Nada más que aquí en nuestro juego no se elimina ni se ejecuta a nadie, simplemente se marcan con el paso de su administración y al final se evalúa si fue buena o mala su función.

Luz roja para aquellos municipios donde los presidentes entrantes lejos de que se les facilite el trabajo con la entrega recepción, se les entorpece.

Aquellos presidentes que se vean en una larga curva de aprendizaje les traerá consecuencias graves que les pueda encender la luz roja.

Ellos saben quién.

Luz verde para aquellos que sin duda fueron respaldados por el mensaje del ejecutivo del estado, a aquellos que enarboló, pero que sin temor a equivocarme tendrán doble responsabilidad después del discurso a su favor.

Ellos también saben quiénes fueron los tocados por la estrategia política del gobernador.

El juego del Calamar según su sinopsis describe: “Cientos de personas con dificultades económicas aceptan una extraña invitación a un juego de supervivencia. Les espera un premio millonario, pero hay mucho en juego”.

Los presidentes y presidentas municipales, en juego tienen mucho, pues por una extraña razón pelearon por el cargo y ahora en el, tendrán que aplicar de la mejor manera y forma su estrategia para ganar, arrebatar adeptos que los perfile de mejor manera para el 2024, ese será su premio, aunque de los 217 alcaldes políticamente pocos sobrevivan.

Luz roja, luz verde.