Ibero Puebla invita a preuniversitarios a estudiar desde la esperanza

La Comunidad Ibero Puebla está compuesta por personas comprometidas con la excelencia académica, pero también con la incidencia en el entorno. Una de las máximas de las universidades jesuitas, “ser los mejores para el mundo”, fue resignificada y ofrecida como una invitación al encuentro afectivo y colaborativo a jóvenes bachilleres que acudieron virtual y presencialmente a la jornada de puertas abiertas Vive la Ibero.

Mario Patrón Sánchez explicó a los jóvenes que la pandemia ha significado una oportunidad para virar hacia una sociedad más justa, incluyente y fraterna. Para abonar a ello, la Institución ha implementado su modelo de aprendizaje híbrido de la mano de acciones para garantizar la bioseguridad de toda la Comunidad Universitaria. “No hemos tenido un solo contagio al interior del campus”, celebró el Rector.

Las actividades docentes y de investigación son reconocidas en todo el país: así lo avalan las calificaciones favorables de diferentes rankings anuales. A la excelencia académica se suman las actividades extraacadémicas que buscan redondear la formación integral con espíritu humanista y transformador. El titular de Rectoría deseó que los aspirantes se involucren con alegría en el primer acercamiento con su potencial casa de estudios.

Estudiar en la incertidumbre

Dar el paso a la educación superior con la covid al asecho no es sencillo. De acuerdo con el INEGI, más de cinco millones de mexicanos interrumpieron sus estudios en el último año y medio. Durante una conferencia híbrida, el Mtro. Daniel Garza Torres, académico de la IBERO Puebla, interactuó con un foro de estudiantes y padres de familia para conocer sus experiencias pandémicas y cómo han hecho frente a la incertidumbre. 

Históricamente, las personas han rechazado el dolor al percibirlo como un sinónimo de ignorancia, impureza o debilidad. No obstante, una de las principales enseñanzas del tiempo actual ha sido a reconocer el sufrimiento propio y ajeno. “Hemos aprendido que el dolor no se comparte porque todos vivimos lo mismo, y no. En ocasiones, el encuentro humano nos ayuda a entender”.

Los adolescentes que tomaron la palabra coincidieron en la importancia de contar con personas que escucharan sus inquietudes y necesidades durante el clímax del encierro. Este tipo de acompañamientos, explicó Daniel Garza, son fundamentales para hacer frente al cambio, como es el inicio de la vida universitaria. Valorar las vulnerabilidades propias y de los demás impulsa uno de los aprendizajes urgentes para la pospandemia: sanar en comunidad.

El psicoterapeuta convocó a los futuros estudiantes de la Ibero Puebla a aferrarse a causas sociales que los apasionen, despojándose del miedo para dejarse interpelar por las realidades, muchas veces dolientes, de otros. “No se trata de hacer lo que te toca; ‘ya te toca estudiar’. Se trata de generar alianzas para construir en conjunto, de no creerte el cuento de que tú podrás solo”.